
Grata sorpresa la que me he llevado viendo un par de películas de las llamadas CLÁSICOS de la mafia como son "Casino" y "Uno de los nuestros". Mi cinéfila incultura me había llevado a desconocer estos grandísimos episodios basados en hechos reales de la vida de mangarranes, extorsionadores, maleantes y toda esa gente que me merece un respeto.
Juego, corrupción, drogas, fulanas, ajustes de cuentas y sangre por litros acompañada con buena carne y salsa de tomate en la guarnición es lo que nos presenta la mafia italiana afincada en EEUU. No se les escapa ni un sólo área en el cual puedan meter mano y sacar tajada, qué grande es La Familia. Matones despiadados que no dudarán lo más mínimo en cargarse a cualquiera si se han sentido ofendidos en cualquier mínimo detalle, y si no es posible en el momento se llama a Poli (que no a la bofia) y a correr.alguien se encargará xD. es sencillo si puedes permitírtelo.
Mención especial me merecen Robert de Niro y Joe Pesci. ¡Qué clase por dios! Si fuese una zorra se la chupaba a los 2 con final feliz y todo. Eso es elegancia, clase, ¡joder, se me hace la boca agua sólo de pensar en las kiadas que se gastan!. ¿te estás riendo de mi?,¿te parezco gracioso? PLAS, a tomar pol culo. qué facilidad. Si fuese tan sencillo iba a tener yo el prao de Mataleñas lleno de socabones y una pala en el maletero.

Lástima que no todo es fraternidad. Si hay un botín a repartir ándate con ojos en la espalda por si las moscas ya que lo de las matemáticas y los repartos fraccionales no es dominado por esta gente.
Grandes frases para la historia:
- A veces no parece que lo digas vacilando y encima lo dices aquí delante de tanta gente...
- Por un segundo pensé que estaba muerto, pero cuando oí todos esos ruidos supe que era la bofia, sólo la bofia habla así. Si hubiera sido uno de los nuestros no habría oído nada, ya estaría muerto.
- Lo que más me costaba era dejar esa vida, me gustaba esa vida. Nos trataban como a estrellas de cine peligrosas, teníamos todo sólo con pedirlo y nuestras mujeres,madres, hijos, todos disfrutaban con lo que hacíamos. Tenía bolsas de papel con joyas apiladas en la cocina, un azucarero lleno de coca junto a la cama.Podía tener todo lo que quería con una llamada de teléfono.
- Todo el mundo ponía la mano y por eso todo podía comprarse, pero ahora todo se acabó. Hoy todo es distinto, no hay aliciente, tengo que esperar como todo el mundo, ni siquiera me mandan comida decente. Soy un don nadie y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas.